Habitantes de la comunidad de La Flor irrumpieron el miércoles 19 de agosto de 2026 en el Palacio Municipal de San Salvador, Hidalgo, durante una sesión de Cabildo, y obligaron a retirarse al alcalde Norberto Martínez Cruz entre empujones y jaloneos.
La protesta se originó por el presunto incumplimiento y retraso de obras públicas comprometidas para la comunidad. Entre las demandas señaladas se encuentran la construcción de un pozo de agua potable, proyectos de infraestructura básica y la rehabilitación de caminos locales.
Así ocurrió la protesta en San Salvador
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, los pobladores acudieron al ayuntamiento después de que una mesa de trabajo relacionada con el avance de las obras no alcanzara respuestas consideradas suficientes por la comunidad.
Las imágenes que circularon en redes sociales muestran el ingreso de los inconformes a las oficinas municipales y el momento en que encararon al presidente municipal. Posteriormente, el alcalde fue sacado del recinto por varias personas, en un episodio que terminó con empujones y golpes.
¿Por qué protestaban los pobladores?
Los habitantes de La Flor señalaron que la administración municipal no habría cumplido acuerdos previos relacionados con servicios y obras para la localidad. La falta de avances concretos incrementó la inconformidad y llevó a los pobladores a exigir un diálogo directo con las autoridades.
El conflicto se suma a otros episodios de tensión registrados en San Salvador por la atención de demandas comunitarias, la distribución de recursos y el cumplimiento de proyectos locales. En meses recientes, habitantes de distintas comunidades también han reclamado claridad sobre el presupuesto destinado a obras.
Debate por la protesta y las vías institucionales
La difusión del video generó opiniones divididas. Mientras algunas personas justificaron la acción como una respuesta ante la falta de atención gubernamental, otras cuestionaron el uso de la fuerza dentro de una sede pública y advirtieron sobre los riesgos para la integridad de funcionarios y trabajadores municipales.
La atención de este tipo de conflictos requiere mesas de diálogo entre las autoridades municipales, las comunidades y las instancias estatales correspondientes. Hasta la información disponible, el reclamo principal de los pobladores se mantiene concentrado en la ejecución de las obras y en la verificación de los compromisos pendientes.

