La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este jueves 20 de agosto de 2026 que no descarta ofrecer algún cargo en la administración pública federal a Mónica Soto Fregoso, luego de que la magistrada anunciara su renuncia a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que Soto tomó la decisión de separarse del Tribunal por voluntad propia y destacó su experiencia profesional. La magistrada notificó que su último día en funciones será el 31 de agosto de 2026.
“Podría ser, pero no lo tenemos contemplado en este momento”, respondió la presidenta al ser cuestionada sobre la posibilidad de que Soto se incorpore al Gobierno federal. Sheinbaum añadió que la exmagistrada está en su derecho de dejar el cargo y consideró que realizó un buen papel al frente del órgano electoral.
Descarta afectaciones para las elecciones de 2027
La presidenta también rechazó que la renuncia de Mónica Soto genere problemas para el proceso electoral de 2027. Explicó que la Constitución establece mecanismos para atender la integración del Tribunal y que la elección de las magistraturas faltantes está prevista para 2028.
“No tiene problema en términos de lo que establece la Constitución”, declaró Sheinbaum. Como referencia, mencionó que en 2024 una magistrada de un poder regional participó en la calificación de la elección presidencial.
La salida de Soto será efectiva el 31 de agosto
Mónica Soto anunció el 17 de agosto su decisión de separarse de la Sala Superior del TEPJF, después de casi una década en la institución. En su mensaje, señaló que los cargos públicos tienen una fecha de entrada y de salida, y que su decisión representa el cierre de un ciclo profesional.
La renuncia dejará una vacante en la máxima instancia jurisdiccional electoral del país. Mientras se define el procedimiento correspondiente, el Tribunal continuará con la integración que resulte conforme a las disposiciones constitucionales y legales aplicables.
Sobre la discusión jurídica acerca de si la renuncia debía presentar una causa grave, Sheinbaum consideró que corresponde a los abogados determinar si existió alguna vulneración constitucional. La presidenta reiteró que, desde su perspectiva, Soto actuó conforme a su derecho y reconoció nuevamente su trayectoria profesional.

